Cosas divinas

By José de Diego y Benítez

Según dicen, de Dios son las esposas

las castísimas sores del convento,

y, se lo digo a Dios como lo siento:

¡tiene algunas esposas muy hermosas!

Pero suceden por desgracia cosas

en tal o cual divino casamiento,

que, francamente hablando, no las cuento

por si las leen niñas ruborosas

A las monjas bonitas, sus afanes

consagra el capellán, y eso es un robo

que Dios tolera a semejantes canes

Dicho lo cual comprenderá el más bobo,

que no dejan de ser los capellanes

representantes de El en nuestro globo