Crónica

By Manuel José Othón

Nació el príncipe Fueron sus glorias vislumbradas

por astrólogos sabios en las altas regiones,

y al borde de su cuna los más preciados dones

de la vida pusieron complacientes las hadas

Mas, envidiosa, luego una vieja hechicera

maléfico conjuro lanzó sobre su frente,

y anuló las virtudes del mágico presente

haciendo que el cuitado usarlos no supiera

Y aunque tuvo los medios de alcanzar la victoria,

no supo conseguirla; luchó triste y vencido,

toda su vida esclavo de la atroz maldición.

Como él soy yo Su historia es mi doliente historia;

la dicha que era mía conquistar no he sabido,

víctima de esa extraña, fatal condenación.