Cuando el ánimo ciego...

By Gaspar Núñez de Arce

Cuando el ánimo ciego y decaído

la luz persigue y la esperanza en vano;

cuando abate su vuelo soberano

como el cóndor en el espacio herido;

cuando busca refugio en el olvido,

que le rechaza con la helada mano;

cuando en el pobre corazón humano

el tedio labra su infecundo nido;

cuando el dolor, robándonos la calma,

brinda tan sólo a nuestras ansias fieras

horas desesperada y sombrías,

¡ay, inmortalidad, sueño del alma

que aspiras a lo infinito!, si existieras,

¡qué martirio tan bárbaro serías!