Cuenta los pasos de la vida

By Diego de Torres y Villarroel

Mulas, médicos, sastres y letrados,

corriendo por las calles a millones;

duques, lacayos, damas y soplones,

todos sin distinción arrebujados;

gran chusma de hidalguillos tolerados,

cuyo examen lo hicieron los doblones,

y un pegujal de diablos comadrones,

que les tientan la onda a los casados;

arrendadores mil por excelencia;

metidos a señores los piojosos;

todo vicio, con nombre de decencia;

es burdel de holgazanes y de ociosos,

donde hay libertad suma de conciencia

para idiotas, malsínes y tramposos.