Cuento infantil
Sentado en mis rodillas, muellemente,
todo entregado a mí, mi muchachito,
dice en su media lengua: «Papaíto,
contáme el cuento del gua-guau valiente ».
-«Bien; escúchame, pues, juiciosamente:
Hubo lejos, muy lejos, un perrito »
-«No, eso no; yo quiero el del chiquito
que se cayó una vez en una fuente »
«¡Ah! ¡Muy bien ! Cierta vez una señora
muy buena, pero muy conservadora,
que se llamaba, escucha bien, Filipa,
se compró por dos pesos una lora »
«-No quiero que me cuentes ese ahora:
¡Contáme el cuento de la buena pipa!»