- CV -
¿Faltóme acaso alguna desventura,
que no probase en mí su filo agudo?
Hiriendo siempre un pecho tan desnudo;
que su mayor defensa es mi locura.
Ella sólo de muerte me asegura
claro se ve, si ha sido firme escudo;
pues ni aun hacer, en desconciertos pudo,
que tuviese mi mal suerte segura.
Hacerme el mayor daño pudo, y quiso;
pues por tener en poco el mal presente,
la más buscó para atajarle medio.
Cerró los ojos al común aviso,
y al ofensa del tiempo, fieramente
hirió, como no vista sin remedio.