- CVI -

By Fernando de Herrera

Tiéneme ya el dolor en tanto estrecho,

que el desmayado corazón doliente

ve el grave mal que más temió, presente,

y no cuida rendirse al triste hecho.

Obstinada porfía esfuerza el pecho,

y vence endurecido este accidente;

honra es, y no es valor, quien no consiente

que el mal tejido nudo esté deshecho.

Vos, que con generoso y alto vuelo

alzáis alegre el noble y dulce canto,

libre de este amoroso sentimiento,

herid la lira, y dad algún consuelo

a mi pena y afán antes que el llanto

último ponga fin a mi tormento.