- CVII -

By Fernando de Herrera

Yo vi unos ojos bellos, que hirieron

con dulce flecha un corazón cuitado,

y que para encender nuevo cuidado

su fuerza toda contra mí pusieron.

Yo vi que muchas veces prometieron

remedio al mal, que sufro no cansado,

y que cuando esperé vello acabado,

poco mis esperanzas me valieron.

Yo veo que se esconden ya mis ojos

y crece mi dolor y llevo ausente

en el rendido pecho el golpe fiero.

Yo veo ya perderse los despojos

y el caro premio de mi bien presente

y en ciego engaño de esperanza muero.