-CVII- De Isabel de la Paz
De humildes padres hija, en pobres paños
envuelta se crió para criada
de la más que bellísima Hurtada,
do aprendió su provecho y nuestros daños.
De pajes fue orinal, y de picaños,
hasta que por barata y por taimada,
un caballero de la verde espada
la puso casa y la sirvió dos años.
Tulló a un Duque, y a cuatro mercadantes
más pobres los dejaron que el Decreto
sus ojos dulces, sus desdenes agros.
Esta es, lector, la vida y los milagros
de Isabel de la Paz, sea mi soneto
báculo a ciegos, Norte a navegantes.