- CVII - Segunda parte de las Rimas al Conde de Olivares

By Pedro Soto de Rojas

Excelso Conde, si a la hiedra errante,

ánimo das que de mi estéril Soto,

con labio humilde, si con pie devoto;

la planta besa tu laurel constante.

Lozana harás, que su verdor levante,

al cielo del Antípoda remoto,

dando tu nombre entero a cincel roto;

a bronce duro, y a inmortal diamante.

Así suele en el auge sol luciente,

calificar lustrando si le mira,

cristal estrecho, de encogida fuente.

Tu Sol de eternidad vuelve mi Lira,

y en su temor retratarás la ardiente

trompa, que a eterna duración aspira.