- CXCV -

By Gutierre de Cetina

Contra el influjo del contrario cielo

que a nuestra voluntad cegar porfía,

ha andado trabajando el alma mía

por defenderla de amoroso velo.

Y no bastando aquel divino celo

con que me ha desviado y me desvía,

pudo en el cuerpo más su fantasía,

como en cosa compuesta acá en el suelo.

No debe el alma ser reprehendida,

pues libre sin lesión ninguna queda

y sola la mortal parte ofendida.

Ni basta aquella que nos vuelve en rueda,

por ser elementada nuestra vida,

que contra el cielo defenderla pueda.