- CXII -

By Gutierre de Cetina

Leandro que de amor en fuego ardía,

puesto que a su deseo contrastaba

el fortunoso mar que no cesaba,

nadando a su pesar, pasar quería.

Mas viendo ya que el fin de su osadía

a la rabiosa muerte lo tiraba,

mirando aquella torre donde estaba

Hero, a las fieras ondas se volvía;

a las cuales con ansia enamorada

dijo: «Pues aplacar furor divino

enamorado ardor no puede nada,

dejadme al fin llegar de este camino

pues poco ha de tardar, y a la tornada

secutad vuestra saña y mi destino.»