- CXIII - Al nacimiento de Felipe IV

By Bartolomé Leonardo de Argensola

Naces, oh infante, en honra no entendida

ni sujeta al arbitrio de la suerte,

pues, en fe de que a Dios plugo escogerte

para que a la Asia libres oprimida.

Como otra esfera celestial movida

tu augusta madre por virtud más fuerte,

cuando la vida se escondió en la muerte,

te pone en los umbrales de la vida.

Por tu cetro verá fieles cultores

el gran sepulcro, y cobrará su gloria

el sacro imperio, ahora profanado.

Crece pues, no te usurpe la victoria

tu padre, a sus designios obligado,

y tú de generosa envidia, llores.