- CXIV -

By Francisco de Borja y Aragón

La Luna roba la prestada lumbre,

con que el claro Planeta alumbra el suelo,

cayendo las estrellas desde el cielo,

y negras sombras desde el alta cumbre.

Mi loco sueño vuelve a su costumbre,

cubriendo el corazón con negro velo,

y yo triste durmiéndome desvelo,

forzado de mi grave pesadumbre.

Sube el vapor del pecho, que se abrasa,

revuelve de Proteo la memoria,

mostrando ahora el bien, ahora el daño.

Y en este error que soñoliento pasa,

temiendo el fingimiento de su gloria,

no gozó de los bienes del engaño.