- CXIV -

By Gutierre de Cetina

Con aquel recelar que amor nos muestra,

mezclado el desear con gran cuidado,

viendo soberbio el mar, el cielo airado,

Hero estaba esperando a la fenestra;

cuando fortuna, que hacer siniestra

quiso la fin de un bien tan deseado,

al pie de la alta torre, y ahogado,

del mísero Leandro el cuerpo adiestra.

Ciega, pues, del dolor extraño, esquivo,

de la fenestra con furor se lanza

sobre Leandro, en el caer diciendo:

«Pues a mis brazos que llegase vivo

no quiso el hado, ¡oh sola mi esperanza!,

espera, que a do vas te voy siguiendo.»