- CXIX -

By Bartolomé Leonardo de Argensola

Hoy, real Señora, hasta la empírea esfera

sube en las alas de tu afecto el oro,

con tal fe, que al del místico tesoro

que en Belén se ofreció, emular pudiera;

fe, a cuyo aplauso en la región primera

las angélicas mentes forman coro,

para anunciar con júbilo sonoro

la sucesión que el orbe de ti espera.

El mártir, cuya fiel sangre revive,

infunda, pues le invocas. el aliento

que inspira en su prodigio, en tu esperanza;

que ya naturaleza al dulce intento

de compensar con frutos su tardanza,

los términos geniales apercibe.