- CXLI -

By Fernando de Herrera

Cuando pienso, cansado del tormento,

que con mi afrenta Amor herirme pudo

de una serena luz con rayo agudo,

y que rendí el valor y entendimiento,

vuelvo triste a mirar mi perdimiento;

mas tan solo me hallo y tan desnudo

de fuerza, que romper el débil nudo

que me enlazó el deseo nunca intento.

Seguir el mismo curso en el cerrado

laberinto, y sufrir ya más denuesto

no debo si en mí queda algún sentido.

Acabe el vano error de mi cuidado;

pero ¿qué digo, simple? Yo protesto

que hablo enajenado y ofendido.