- CXLI - A una dama que murió de enamorada

By Joseph de Litala y Castelvi

Escollo a los embates de Cupido,

y roca de cristal a sus Arpones,

fue mi altivez, rindiendo corazones,

y triunfé del orgullo más erguido.

Envidioso el Rapaz ya me ha vencido,

abandonando del Amor blasones,

y fingiendo soldado sus pendones,

sus flechas guarda el pecho enternecido.

Libre viví, más por fatal estrella,

sus cadenas arrastro (ay hado fiero)

repetida en el alma mi querella.

Quiero ay Dios sin saber lo que me quiero,

y en ella losa que mis huesos sella,

muerta viviendo estoy, viviendo muero.