- CXLII - A una dama que moría de celos

By Joseph de Litala y Castelvi

Aquella rabia del Amor ardiente,

aquella fiera, y engañosa Hiena,

aquella muerte viva, y dura pena,

aquel, mal que se busca, y que se siente.

Aquel cruel, y bárbaro accidente,

que el alma arrastra, y el discurso enfrena,

de las potencias mísera cadena,

hijo bastardo de bastarda gente.

Los Celos, o la Furia del Abismo,

me han puesto en este estado pasajero,

ten lástima de mí piedad humana.

Pues aun aquí su necio barbarismo,

los huesos me consume, y el postrero,

día, no es fin de su crueldad tirana.