- CXLIII - A Narciso muerto, enamorado de sí mismo

By Joseph de Litala y Castelvi

Risueña entre las guijas los cristales,

de limpia fuente, dulce, mansa, y clara,

Narciso contemplaba, y ella avara,

en lugar de regalos, le dio males.

Ambicioso codicia los fatales

rayos de aljófar, y en su bella cara,

mirando su hermosura más repara,

encendidos de Amor ya sus corales.

Arde amante abrasado en su hermosura,

contemplando la imagen fugitiva,

y hablándole a la Ninfa con ternura.

Viva la juzga viendo el agua viva,

exhala fuego, crece la locura,

y muere de lo mismo que, se priva.