- CXLVII - A la muerte de don Juan de Ulloa, conde de Villalonso

By Lope de Vega

Don Juan, el hilo de oro de tu intento

que por el laberinto de esta vida

llevaba el alma a la esperanza asida,

cortole el tiempo y esparciole el viento.

Al alto vuelo estaba el mundo atento

cuando la general fiera homicida,

de envidia armada, de traición vestida,

precipitó del sol tu pensamiento.

Ahora ¿quién habrá que el llanto enfrene

al Duero y a mis ojos, que a su vega

y a mí de dueño eternamente priva?

Conde, quien va subiendo, como tiene

un pie en vacío, si la muerte llega,

¡ay Dios! qué fácilmente le derriba.