- CXLVIII - A un amigo que no daba en el punto para alcanzar una dama

By Bartolomé Leonardo de Argensola

En la edad de oro, aunque hubo afectos tiernos,

se ve que honestidad guardaron, Niso;

mas la de plata el freno más remiso

vio en frente humana los primeros cuernos.

La de hierro acabó de ensordecernos

a la voz del ejemplo y del aviso;

después ningún metal, de honesto, quiso

intitular la edad de los modernos.

Y por Gala, tu Eurïalo, cautivo,

no sin risa del pueblo anda fogoso,

cohechando siervos y falseando llaves.

Dile tú que lo trate con su esposo,

que, con ciertos capítulos suaves,

su mismo esposo le tendrá el estribo.