- CXLVIII - Rosas insensibles
Rosas de nieve y púrpura vestidas;
coral rojo en marfil resplandeciente;
estrellas que ilustráis la pura frente;
en oro fino hebras esparcidas;
pues mi dolor y penas encendidas
el duro pecho vuestro no consiente,
o sois de humana suerte diferente,
o estáis en blanca piedra convertidas.
Y aunque ensalzado está en divina alteza,
premio de vuestra eterna hermosura,
por vos está obligado a más terneza.
Si no seréis de Cypro la figura,
que en la perdida muestra de belleza
encubría la piedra ingrata y dura.