- CXV -

By Juan de Tassis y Peralta

Dos veces de Favonio el blando aliento

dejó estas plantas en su honor logradas,

y aquí otras dos veces despojadas

a la tierra entregaron su ornamento,

después que, idolatrado mi tormento,

sigo, Amor, esperanzas engañadas,

primero desmentidas que formadas

en la ilusión de un ciego pensamiento.

¿Qué espera la razón, cómo no advierte

sentidos sordos ya con voces mudas,

de oráculos que avisa desengaños?

Al que contra sí mismo sólo fuerte

escrúpulos absuelve, vence dudas,

en la fe porfiado de sus daños.