- CXVI -

By Francisco de Borja y Aragón

Amenazando a Roma el fin postrero

aquella ardiente, y espantosa boca,

que puso horror a la osadía loca

de la superstición del pueblo fiero.

Consultando el remedio del agüero,

la dudosa respuesta los provoca,

a duro acuerdo, cuyo efecto toca,

al fuerte Curcio, intérprete severo.

Arroja, o Roma, (dentro Apolo dice)

si el cetro quieres del imperio humano,

lo que hace eterna tu virtud, y fama.

Curcio lo entiende del valor Romano,

esta voz dice (o patria) a mí me llama,

con morir a tu imperio satisfice.