- CXVII - A la violenta muerte de la hermosa Anarda
Tente mano alevosa, y fementida,
que manchas tu valor, manchas la pura
Casta Azucena, con acción impura,
y la naturaleza está ofendida.
¿Qué te ha hecho esta flor tan escogida,
en qué te ofende dime su hermosura?
Advierte, que es bajeza, y que es locura
quitar cruel a una mujer la vida.
Muévate a compasión tanta belleza,
y tanta nieve como ostenta el cuello,
hiele tu fuego, ablande tu fiereza.
Cieguen tu luz los rayos del cabello,
pero bien ciega estás con tu braveza,
si a la infamia postrera echaste el sello.