- CXVIII - A Luis Barahona de Soto

By Fernando de Herrera

Soto, no es justo que tu canto suene,

y honre solo al humilde Dauro frío;

mas digno es del el sacro Betis mío,

que el nombre tuyo en tanta estima tiene.

Las venas de Castalia y de Pirene

rebosarán por ti en su ondoso río,

y vendrá a conocerle señorío

quien fue sepulcro el hijo de Climene.

Aquí es la rica Arabia y el dichoso

nido en que tu inmortal fénix enciende

el fuego que en ti afina su belleza.

Ven al florido asiento y oloroso;

huye el desierto, do su luz se ofende

y de tu excelso ingenio la grandeza.