- CXVIII - De Elisa Dido

By Lope de Vega

Yo soy la casta Dido celebrada,

y no la que Virgilio infama en vano,

porque jamás me vio Eneas Troyano,

ni a Libia descendió su Teucra armada.

No fue lascivo amor, fue casta espada

la que me hirió por Jarbas el tirano;

viví y matéme con mi propia mano,

mis muros levantados, y vengada.

Pues yo viví sin ofender las glorias

de mi fama y hazañas, ¿por qué inflamas

mi castidad, Virgilio, en versos tales?

Pero creed los que leéis historias

que no es mucho disfame humanas famas

quien se atreve a los dioses celestiales.