- CXVIII - En el sepulcro del Gran Cortés

By Pedro Soto de Rojas

Detén el paso, oh caminante, mira

cortés si tierno este peñasco duro,

en torno vierte tras incienso puro,

lágrimas turbias, con dolor suspira.

Urna, si estrecha (alcázares admira)

o adornes de laurel contra el futuro

tiempo; desgreña a Cipariso oscuro,

y en giros tristes sus cabellos tira.

Y si sediento a maravillas vienes,

si a cosas dignas de mirar, si a encanto

de aquí podrás sin más cuidar volverte.

Que de este polvo en los pequeños bienes

está la maravilla, está el espanto,

está el pomposo triunfo de la muerte.