- CXXII - Llanto conocido por último remedio

By Pedro Soto de Rojas

Salid el suelo lágrimas regando,

que cuanto más amargas y a porfía,

seréis más claro honor, más alegría,

a la alma triste que os está dictando.

La mancha veis de aquel mi error lavando,

y aun si dispensa la flaqueza mía

veréis (¡cuán dulce!) alguna noche, y día

manjar y lecho regalado y blando.

Seco mi Soto, abrojos inquietos,

en vez de fruto ostenta, en vez de flores

otra luz que examina sus secretos.

Fertilizad copiando mis dolores,

y aquellos miembros troncos imperfectos,

la fuerza mitigad de sus ardores.