- CXXIII -

By Francisco de Borja y Aragón

No alegra tanto ver la amada tierra

a la pequeña nave, combatida

del intratable mar, ni la salida

al navegante, que su tabla encierra.

No tan alegre el preso se destierra

de la dura cadena aborrecida,

como yo, por lograr en corta vida,

serena paz, tras tan pesada guerra.

Los que alabáis a amor favorecidos,

rendidme su alabanza, porque acierte

a descubrir del tiempo los secretos,

que a donde viven solos escogidos,

se estima un pecador, si se convierte,

más que noventa y nueve, aunque perfetos.