- CXXIV -

By Fernando de Herrera

El corazón huido busco y llamo;

el do el rigor esfuerza el duro hielo

entra, y sin miedo pisa estéril suelo;

yo, esquivando el dolor, mis males amo.

Las lágrimas y quejas que derramo

no vencen su porfía, y sin recelo

allí se pierde, y no osa alzar el vuelo,

y su obstinado error al fin desamo.

No por que tema ya peligro alguno;

que no doy más lugar a miedo cierto,

ni admito en tanto afán remedio vano;

mas porque es poquedad ser importuno

a un lento pecho, y ser más precio muerto

que esperar la salud de ingrata mano.