- CXXIX - A Francisco Pacheco

By Fernando de Herrera

Ya el rigor importuno y grave hielo

desnuda los esmaltes y belleza

de la pintada tierra, y con tristeza

se ofende en niebla oscura el claro cielo.

Mas, Pacheco, este mismo hórrido suelo

reverdece, y pomposo su riqueza

muestra, y del blanco mármol la dureza

desata de Favonio el tibio vuelo.

Pero el dulce color y hermosura

de nuestra humana vida cuando huye,

no torna, ¡oh mortal suerte! ¡oh breve gloria!

Mas sola la virtud nos asegura

que el tiempo avaro, aunque esta flor destruye,

contra ella nunca osó intentar victoria.