- CXXIX -

By Juan de Tassis y Peralta

Sobre este sordo mármol, a tus quejas,

pira ya de aromáticos enojos,

corren líquidos rayos de tus ojos,

perlas que en llanto desatadas dejas.

Donde son sacras ondas las madejas

que dan, muerta su luz, vivos despojos;

florido fruto logran ya de abrojos

o ya del mejor tronco las abejas.

Pues el poder al cielo no limites

en el consuelo tuyo, Nise, en cuanto

las incesables lágrimas no omites,

suspende ya el dolor, enfrena el llanto

lagrimosa beldad, con que permites

que a tanto sol se atreva eclipse tanto.