- CXXV -

By Gutierre de Cetina

Cuando del grave golpe es ofendido

el cuerpo, de improviso es lastimado,

o por nuevo accidente es alterado

por caso de que no fue prevenido,

la sangre corre luego al desvalido

corazón como a miembro señalado,

y de allí va a parar do el golpe ha dado,

de do nace el quedar descolorido.

Hizo en mi pecho Amor mortal herida;

corrió luego la sangre allí alterada

y reparóse donde estaba el daño.

De allí quedé con la color perdida:

al rostro el corazón se la ha usurpado

para favorecer su mal extraño.