- CXXVI - A la muerte de una dama muy hermosa

By Joseph de Litala y Castelvi

Tú la mataste Amor, tú la mataste,

o envidias de tu madre Citerea,

tuya ha sido esta empresa, y la más fea,

que de tus Viras fabricó el engaste.

Tú cruel, fementido abandonaste,

la luz a la del Sol, deidad Phebea,

tú a Pomona, a Pandora, a Amaltea,

las vidas, y las gracias usurpaste.

Injusto es tu poder, como tirano,

dígalo Euterpe en lúgubres Endechas

llorando aquel prodigio soberano.

Pero poco del tiro te aprovechas,

que en pena de rigor tan inhumano,

te has quedado sin viras, y sin flechas.