- CXXVII - A Garcilaso

By Fernando de Herrera

Musa, esparce purpúreas, frescas flores

al túmulo del sacro Laso muerto;

los lazos de oro suelte sin concierto

Venus, lloren su muerte los amores;

arda la rota aljaba y pasadores,

la mirra y casia y cuanto el encubierto

fénix quema, y con verso grave y cierto

cante su gloria Febo y sus dolores.

Laso, por quien el Tajo al rico Tebro

y excede al Arno puro, sepultado

yace entre verdes hojas de amaranto.

Incline el nombre claro que celebro

sus coronas Parnaso, y admirado,

venere el alto y noble y tierno canto.