- CXXVII - Al Conde de Saldaña, padre de Bernardo del Carpio, que murió ciego en...

By Joseph de Litala y Castelvi

Que bien entre el Arnés, y Yelmo duro,

se enlazan del Amor pluma doradas,

que bien después de lides disputadas,

parece el ocio con Amor seguro.

Venciste (o Conde el soberano muro

de Ximena, a finezas bien pagadas,

pero, entre dulces ansias malogradas,

te encontró la crueldad (o Hado oscuro).

Los ojos te sacó el amor violento,

derribando tu próspera fortuna,

y hasta la propia tumba te persigue.

Justo es Conde castigo tan sangriento,

pues merece quedarse así la Luna,

y morir ciego quien aun ciego sigue.