- CXXX - A Melchor Prado

By Lope de Vega

¡Ay cuántas horas de contento llenas

pensé tener, oh alegre prado mío!

mas, ¡quién se gobernó por desvarío

que las gozase de menguante ajenas?

Nazcan en vos claveles y azucenas

al seco fin del sagitario frío,

pues que pasaste del olvido el río,

volviendo en gloria un Ángel vuestras penas.

Que estén tan juntos una vega y prado,

yo en nieve y vos en flor, ¿a quién no ofende?

¡oh qué distinto, aunque es un propio estado!

¿Mas qué milagro, si su margen tiende

de aquellos pies angélicos pisado,

y que me hiele a mí quien no me enciende?