- CXXXI -

By Fernando de Herrera

Canso la vida en esperar un día

de fingido placer, huyen los años

y nacen de ellos mil sabrosos daños

que esfuerzan el error de mi porfía.

Los pasos por do voy a mi alegría

tan desusados son y tan extraños

que al fin van a acabarse en mis engaños

y de ellos vuelvo a comenzar la vía.

Descubro en el principio otra esperanza

si no mayor, igual a la pasada

y en el mismo deseo persevero;

mas luego torno a la común mudanza

de la suerte en mi daño conjurada,

y esperando contino desespero.