- CXXXI - A una dama que tañía y cantaba

By Juan de Tassis y Peralta

A regulados números su acento

reduce esta sirena, cuando

con las pulsadas cuerdas está dando

al arpa voz, al alma sentimiento.

Arco hace el amor de su instrumento,

y soberbio arpón de un mirar blando,

sol que, rayos de fuego articulando,

desvelo da al cuidado, sueño al viento.

Recuerde, pues, Amor, en la dormida

aura, y sus plumas incesables bata

al son de esta dulcísima armonía;

numerosas exequias de mi vida

serán si la piedad no lo dilata,

flechas con yerba de su melodía.