- CXXXI - Al sepulcro de Orfeo

By Joseph de Litala y Castelvi

Sí en el Mudo silencio, sí en la umbría

estancia, y en la sombra (o caminante)

el Mármol te callare el tierno Amante

que esconde, te lo dice la voz mía.

Yace pues con su Losa yerta, y fría,

el que con dulce Amor, tierno distante,

a Eurídice libró con paso errante,

de la región de Rhadamanto impía.

El Orfeo divino, a cuyo acento,

la selva pasos dio, siguió la fiera,

corrieron los escollos, cesó el viento.

El Ebro le detuvo en su ribera,

y pudo tanto el lírico momento,

que hasta el Erebo melodías era.