- CXXXI -

By Francisco de Borja y Aragón

Flora del Betis renunció la orilla,

la dama de su célebre teatro;

y aunque no fue en Sevilla Veinticuatro,

lo fue de más de treinta de Sevilla.

Fue de Madrid costosa maravilla;

y en este novelero anfiteatro

vino a la tarde a preguntarse a cuatro

la que al Aurora despojó la villa.

En ti dirás, que escarmentarse puede,

y en tu fortuna fabulosa, y vana,

que tan breve trofeo te concede.

Lo mismo pasa, Flora, a la mañana,

lo mismo a las cerezas les sucede,

y no eres más sabrosa, ni más sana.