- CXXXII - A una obra espiritual que escribió don Luis Ponce de León
Vuestro canto y aliento excelso y pío
con armonía dulce a sí resuena,
que se le rinde el cisne cuando suena
en el corriente vaso del gran río.
Dichoso vos, a quien no seca el frío,
mas puro fuego de virtud serena;
y yo, pues vuestro noble canto ordena
vida inmortal al nombre humilde mío,
ya veo trasferirse de Helicona
la cumbre y de Parnaso la ribera
al asiento de náyades ondoso,
y que del lauro verde la corona
os da Betis, oh gloria de Ribera,
y del león más fuerte y generoso.