- CXXXIV - A la muerte de un niño

By Juan de Tassis y Peralta

Este pimpollo tierno y generoso,

que se mostraba ya fresco y lucido,

del patrio y fértil tronco dividido,

cayó en el seno del común reposo.

Mas transpuesto en terrenos más dichoso,

renueva flor y fruto enriquecido;

no teme la inclemencia, ni el bramido

del seco invierno y austro tempestuoso.

Que en el eterno reino sin mudanza

luce otro sol más puro, y otro cielo

que en las plantas influye eterna vida.

¿Quién, pues, con tan segura confianza,

oso soltar la rienda al desconsuelo,

viendo en verde sazón gloria florida?