- CXXXIX - Al sepulcro de Raquel
Encierra este Mosaico Monumento,
los huesos de Raquel bella serrana,
que candores prestaba a la mañana,
y luces añadía al firmamento.
Lloró Jacob en fúnebre lamento,
la palidez de juventud lozana,
lloró ya polvo la purpúrea grana,
y arrebatada flor del viento.
Que incendios, que fatigas, que de ardores,
no bebió de Sichen en los cristales,
que glorias, que regalos, que de amores,
mas tantos bienes se volvieron males,
las que fueron delicias son horrores,
que todo tiene términos fatales.