- CXXXIX - Al sepulcro de una dama muy bella
Esta que sacra pira aromas llora
digno es sufragio de la siempre bella
que, sol ya puesto, nace ardiente estrella,
y de inmenso esplendor luciente aurora.
Ya otro polo en región más pura honora,
superior parte nunca extinta de ella,
bien que la que este sordo mármol sella
mucha flor ya, ceniza es poca ahora.
Donde logrando un ámbito tranquilo
coronas mil del ínclito trofeo,
de que abreviado honor cuelga suspenso,
serán lágrimas hoy en su Lucilo,
buriles que, mordiendo al mausoleo,
escriban su beldad, liben incienso.