- CXXXIX -

By Francisco de Borja y Aragón

Señor Marqués, si los bizcochos fueran

vecinos de Suez, o Alejandría,

a un día sucediéndole otro día,

tardaran en venir, pero vinieran.

Mas de Cuenca a Madrid, donde se esperan

calientes, venga una esperanza fría;

que la fábrica ahora empezaría

pasado un siglo, que venir pudieran.

No os faltan, venerable Mayordomo,

acémilas del Rey cada momento;

sino las hay, no falta un macho romo.

No dejéis mis deseos en el viento,

que yo, Marqués, de los de azúcar como,

y no bizcochos de promesa, y cuento.