- CXXXV -

By Bartolomé Leonardo de Argensola

Si quiere Amor que siga sus antojos

y a sus hierros de nuevo rinda el cuello;

que por ídolo adore un rostro bello

y que vista su templo mis despojos,

la flaca luz renueve de mis ojos,

restituya a mi frente su cabello,

a mis labios la rosa y primer vello,

que ya pendiente y yerto es dos manojos.

Y entonces, como sierpe renovada,

a la puerta de Filis inclemente

resistiré a la lluvia y a los vientos.

Mas si no ha de volver la edad pasada,

y todo con la edad es diferente,

¿por qué no lo han de ser mis pensamientos?