- CXXXV - A la muerte de un niño que abortó la Duquesa del Infantado

By Juan de Tassis y Peralta

Esta rama del árbol generoso,

anticipadamente florecida,

de su materno tronco desunida,

cayó en el seno del común reposo.

Mas transpuesta en terreno más glorioso

en primavera eterna, eterna vida

logrando está, seguramente unida

al sol más puro en cielo más dichoso.

Y aunque quiso la envidia recatada

no ver maduro el fruto de la gloria

que produjo pimpollo de tal planta,

madre suya es la Iglesia, y consolada

dulces himnos ofrece a su memoria:

¿qué llora el mundo, pues, si el cielo canta?